Sucesos

Fue apedreado hasta que le quitaron la vida en Olaya

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By Ahora In

Familiares dicen que Jaider Campillo Pérez, conocido como ‘el Pato’, fue acorralado y lapidado por miembros de una pandilla, en el sector Ricaurte. Campillo había salido de prisión en noviembre.

“Cada acto tiene su consecuencia”. Así reza un adagio popular que fácilmente puede acuñarse en la vida de Jaider Enrique Campillo Pérez, quien fue lapidado en la noche del viernes en el sector Ricaurte del barrio Olaya Herrera.

Y es que para entender la brutal manera en que fue asesinado, hay que remontarse hasta hace dos meses aproximadamente. La doliente de ‘el Pato’ como es conocido Jaider, afirmó que hace dos meses su nieto había salido de su casa, en San Francisco, a eso de las 5 de la mañana, a una cita médica y luego iba para donde su abuela, Miriam Pérez.

Sin embargo, cuando pasaba por la bomba de El Tigre -sector Ricaurte-, varios hombres lo atacaron. “Esos bandidos creyeron que Jaider estaba en pandillas todavía, pero no era así. Esa vez le partieron los dientes y le pegaron una cuchillada en el pecho. Tuvieron que cogerle 18 puntos y estuvo grave”, aseguró la mujer, quien agregó que “los pelaos de por aquí se enteraron y como se pelean con esos que agredieron a Jaider, fueron e hicieron tiros e hirieron a uno”.

Ella afirmó que quienes lo agredieron esa vez, son jóvenes que están buscando resocializarse, pero presuntamente algunos no han dejado su vida delincuencial, según el relato de la doliente.
Tras la agresión a Campillo Pérez, el tío del baleado en la riña, supuestamente fue a reclamar que Jaider había baleado a su pariente, por lo que estaba exigiendo la suma de $3 millones para no hacer la denuncia. “Como no le dimos la plata que quería, dijo que entonces iba a decirle a los pelaos aquellos que le hicieran daño a Jaider”, afirmó Miriam.

Lo engañaron

Jaider llegó a casa de su abuela a eso de las 8:40 de la noche del viernes para visitarla. Ellos estuvieron hablando un rato y a las 10 de la noche quitaron la energía eléctrica en el sector y, en vista de que no llegaba, decidió regresar a San Francisco, no sin antes haber comprado unas frutas que le llevaría a su hija que estaba enferma.
“Él salió de aquí y cogió por la calle La Unión, en Ricaurte, donde fue sorprendido por un tal ‘el Hormiguita’. Me dijo una vecina que vio todo, que cuando Jaider iba caminando lo abordó ‘el Hormiguita’ y lo convidó a pelear. Jaider se echó a reír y dejó la bolsa en el suelo, aceptando el reto, pero en ese momento se dio cuenta de que estaba rodeado y supo que algo malo pasaría. Justo eso pasó, pues los tipos comenzaron a tirarle piedras en la cabeza y lo mataron, le destrozaron la cabeza”, afirmó la doliente.

La comunidad señala como responsables de la lapidación a varios pandilleros del sector, entre los cuales estaban ‘el Homiguita’, ‘el Ahuyama’, ‘el Curvo’, y ‘el Chucho’, quienes no habrían tenido compasión de Campillo Pérez quien quedó muerto y arrodillado en un bordillo de la calle y entre piedras.

“A él lo engañaron. El tipo ese le paró para que los demás lo rodearan y así poder atacarlo salvajemente”, finalizó la mujer, quien espera que hay justicia.

Estuvo preso

“Cuando lo cogieron tenía 17 años. Fue por el asesinato de un hombre -Howar Barreto Ruiz, de 19 años-, como estaba con el que disparó, lo cogieron a él y tampoco quiso decir quién fue. Por eso pagó como 10 años de cárcel y había salido en noviembre”, expresó Miriam.

Jaider no estaba trabajando, pero iba a iniciar estudios de almacenamiento de Bodega en el SENA, pero por la pandemia debió suspenderlo. La víctima deja cuatro hijos y era el mayor de 4 hermanos.

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